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Plan de Trabajo 2012 |
MES |
FECHA |
ACTIVIDAD |
Enero |
Sábado 28 |
Asamblea General Anual del MEC |
Febrero |
Sábado 18 |
Día de la Amistad y la Familia |
Marzo |
Sábado 31 |
Escuela de Animadores |
Abril |
Sábado 21 |
De La Mano en La Adversidad |
Mayo |
Sábado 5 |
Fiesta del día de la madre |
Junio |
Sábado 16 |
Reunión de sec. del MEC |
Julio |
Sábado 21 |
Retiro de Dialogo |
Agosto |
Sábado 11 |
Inicio de la preparación del encuentro #15 |
Octubre |
Sab/Dom 6/7 |
Retiro Encuentro Conyugal No. 15 |
Sábado 20 |
Charla de Introducción al MEC y Evaluación del Retiro |
Noviembre |
Sábado 1 |
Planificación del 2013 |
Una postura rígida, por ejemplo, puede transformarse en una actitud afable, amigable, paternal: Una gota de comprensión atrae más a los hijos que un barril de regaños.
Otra solución estriba en el arte de escuchar a los hijos, interesarse por ellos; salir de las "burbujas" rutinarias y darles el tiempo y la atención que merecen. Ayuda mucho preguntarles su opinión, pedirles consejo, hacerles ver que su punto de vista cuenta mucho. Aunque todavía no lo sean, necesitan ser tratados como adultos.
Es mejor dar espacio a su iniciativa personal y a sus propuestas, que "acribillarlos" con órdenes y prohibiciones que pueden resolverse en un acuerdo mutuo y constructivo. Y en esos diálogos, conviene valorar sus decisiones para que se hagan responsables de sus actos.
Hay momentos que quizá ya se ha intentado mucho y los problemas de los hijos parecen insuperables. Pensemos, por ejemplo, en aquéllos que están sumergidos en la droga o el alcohol. Por desgracia, la solución se escurre de las manos como el agua (¡y eso es lo más duro!).
Desde la perspectiva humana todo parece imposible. En esos momentos lo mejor es pedir ayuda. Buscar a un perito en la materia, más aún, pedir ayuda al pedagogo más veterano, al experto de lo "imposible": a Dios.
La oración dirigida a Dios orienta los sufrimientos, preocupaciones, deseos, esfuerzos humanos y sobrehumanos hacia el bien de los hijos. Con ella, se edifica un puente invisible a los ojos humanos, pero no al corazón del que cree; un puente que llega hasta lo más profundo de sus corazones, pues está construido con los ladrillos de la fe y de la esperanza.
Cuando humanamente se hace lo que está en las propias manos y se deja a los hijos en las manos experimentadas y sabias de Dios, el reto se aligera, el fruto empieza a madurar y lo que parecía imposible se hace real porque para Dios no hay nada imposible.
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